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El cohete Vega está listo para volver al servicio con un lanzamiento compartido de más de 50 satélites

Acomplamiento de las cargas útiles al cohete – Arianespace
Acoplamiento de las cargas útiles al cohete – Arianespace

Tras identificar la causa del fallo de su decimoquinto lanzamiento y un retraso de más de mes y medio extra debido a la meteorología el cohete Vega de la Agencia Espacial Europea está listo para volver al servicio.

El lanzamiento, que tiene el código VV16, estaba previsto inicialmente para agosto de 2019 pero el citado fallo del decimoquinto Vega obligó a posponerlo. La investigación posterior reveló que fue debido a un error en la fabricación de la protección térmica del motor de la segunda etapa, que resultó ser aproximadamente un milímetro más delgada de lo necesario. Lo suficiente como para que se produjera una fuga de gases calientes que dio al traste con la misión.

Detectado el fallo y corregido el proceso de fabricación y comprobación la misión iba a ser lanzada el pasado 23 de marzo. Pero el cierre del espaciopuerto de Kourou a causa de la pandemia de COVID–19 obligó a posponerlo indefinidamente.

Sin embargo una vez retomada la actividad en Kourou el lanzamiento pasó a ser programado para el 19 de junio. Pero las condiciones meteorológicas obligaron a aplazarlo de nuevo al domingo 21. Y, de nuevo, a cancelar el intento del día 21.

Al final, si no hay más retrasos, el VV16 despegará a las 3:51:10, hora peninsular española (UTC +2), del 2 de septiembre de 2020. El lanzamiento se podrá seguir a través de Internet.

Vega volverá al servicio de forma espectacular: será con su primer lanzamiento compartido dedicado a satélites ligeros. En él pondrá en órbita más de 50 microsatélites, nanosatélites y cubesats con pesos que van de los 15 a los 150 kg.

Uno de los satélites que irá a bordo es el UPMSat-2 Unión del Instituto Universitario de Microgravedad Ignacio da Riva de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM). Es el segundo satélite de la UPM trar el UPMSat-1, lanzado en 1995. Es un satélite de demostración tecnológica que incorpora siete experimentos y se espera que su vida útil sea de dos años.

UPMSat-2 - UPM
El UPMSat-2, en primer plano en esta foto, tiene 50 kg de masa y mide 0,5×0,5 metros de base y 0,6 m de altura – IDR AETSIAE UPM

Esto es posible gracias a un dispensador modular que se estrenará en esta misión. Consta de dos secciones principales, una inferior hexagonal en la que se pueden cargar hasta una docena de CubeSats o seis satélites pequeños, y una superior para micro, mini y pequeños satélites. Ambas secciones también pueden utilizarse de forma independiente.

La «gracia» del asunto es que hay varios componentes modulares que se pueden acoplar a las dos secciones del dispensador para adaptarlas a las necesidades de cada lanzamiento. Un poco como si fuera un Meccano. Las estructuras de esos componentes están hechas de paneles en forma de «sándwich» de aluminio de muy baja densidad protegido por polímero reforzado con fibra de carbono. Esto los hace muy ligeros y rígidos. En su primer lanzamiento llevará 46 satélites en la sección inferior y siete en la superior.

El Vega, que pronto será sustituido por el Vega-C, una versión mejorada, es un cohete pensado para colocar cargas de entre 300 y 2.500 kilogramos en órbita terrestre baja. Y tiene la peculiaridad de que el motor su cuarta etapa, el Módulo Superior Vernier y de Actitud, o AVUM, se puede encender hasta cinco veces. Esto le da la capacidad de colocar varios satélites en distintas órbitas, lo que hace que Vega sea una plataforma de lanzamiento muy flexible.

Pero lo cierto es que hasta la fecha la mayoría de sus lanzamientos habían sido dedicados a poner en órbita un sólo satélite. Sólo el primero, con nueve satélites, y el séptimo con cinco se habían apartado significativamente de esto; el segundo llevó tres satélites y el décimo dos.

Así que con las misiones Small Spacecraft Mission Service (SSMS), misiones de servicio para pequeños satélites, el lanzador se adapta a un segmento de mercado que cada vez tiene más demanda. Para los clientes significa poder compartir el coste del lanzamiento y no tener que esperar a que quede hueco en un lanzador más grande o a que se llene uno con un lanzamiento múltiple. Para Arianespace significa poder sacar más partido al cohete. Así que en principio es una situación en la que gana todo el mundo.

El SSMS del vuelo Vega V16 – Arianespace
El SSMS del vuelo Vega V16 – Arianespace

Vega, cuyo nombre oficial es Vega Space Transportation System, Sistema de Transporte Espacial vega, está en Twitter como @vega_sts.

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