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La primera etapa del Ariane 6 parece haber superado con éxito su primer encendido estático de larga duración

Con unos 45 minutos de retraso sobre el horario previsto, y a falta del análisis de los datos recogidos, la primera etapa del Ariane 6 parece haber superado con éxito primer encendido estático de ocho minutos. Aunque a mí me dio la impresión de que se cortaba un poco antes de lo previsto.

La idea de la prueba era simular el funcionamiento de su motor Vulcain 2.1 durante un lanzamiento. Para ello estuvo encendido durante unos ocho minutos que incluyeron el arranque del motor y luego su funcionamiento estabilizado. En ese tiempo consumió 150.000 kilos de oxígeno e hidrógeno líquidos, alcanzando una temperatura de hasta 3.000 °C.

El encendido corto del 6 de septiembre –que se ve en el tuit insertado arriba– estaba previsto inicialmente para el 29 de agosto pero preparar los sistemas de tierra y el cohete para la prueba llevó más de lo previsto, lo que es lógico con un cohete nuevo, así que por eso fue pospuesto.

Eso hizo que a su vez el encendido largo fuera pospuesto del 26 de septiembre al 3 de octubre. Pero unos problemas con los actuadores que mueven las toberas del motor para orientar el cohete obligaron a posponerlo hasta hoy.

El cohete con el que se hizo la prueba no es un Ariane 6 sino un modelo de desarrollo que se está utilizando para estos menesteres. De hecho sus propulsores laterales son inertes. Es el mismo con el que se hizo un encendido corto el pasado 6 de septiembre. Los componentes del primer Ariane 6 que vuele llegarán en barco a Kourou en los próximos meses.

Un Ariane 6 en su versión con dos propulsores de combustible sólido elevándose sobre la plataforma de lanzamiento
Impresión artística del despegue de un Ariane 6 – ESA

Es extremadamente importante que esta prueba haya salido bien para evitar que el Ariane 6 siga acumulando retrasos. Aunque, insisto, habrá que esperar unas dos semanas para dar tiempo a que sean analizados todos los datos recogidos. Y es que originalmente tenía que haber entrado en servicio en 2020 pero desde hace meses, tras sucesivos retrasos, ya sabemos que será en 2024. Si no se tuerce nada.

Hay programada una prueba de la segunda etapa en condiciones no nominales en diciembre en Leopoldhausen. Es una prueba complementaria a la llevada a cabo el 1 de septiembre en condiciones nominales y que terminó sin problemas.

Pero según la ESA será después del encendido largo de hoy –de nuevo suponiendo que todo vaya bien– y del análisis de los resultados cuando por fin den una estimación de cuando despegará el Ariane 6 en su primera misión.

Y es que aunque llegue tarde, obsoleto desde el principio, y sea muy poco competitivo desde el punto de vista económico, lo cierto es que hace mucha falta, pues la situación de los lanzadores en Europa es lamentable: el Ariane 5 está retirado, el Vega-C está fuera de servicio por problemas con su segunda etapa, y no hay acceso a los Soyuz debido a la invasión rusa de Ucrania.

Así que ahora mismo sólo disponemos del Vega para hacer lanzamientos. Y sólo le quedan dos ejemplares. Por eso estamos teniendo que recurrir a lanzamientos con SpaceX, por ejemplo.

# Enlace Permanente

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