developersdistributed companiesGeneralLatin AmericanearshoringtalentUSworkworkers

El auge del nearshoring y las consecuencias de distribuir el trabajo en las compañías

IMAGES: Pixabay (CC0)

Las consecuencias del auge del trabajo distribuido que se viven en los Estados Unidos desde el principio de la pandemia, con muchas compañías asimilando de manera natural que una significativa cantidad de sus trabajadores, sobre todo en funciones como el desarrollo de software u otras responsabilidades similares que pueden llevarse a cabo desde cualquier lugar con una conexión a la red van a seguir trabajando desde sus casas, está trayendo una interesante consecuencia, prevista por muchos analistas: que muchas compañías, para evitar las tensiones de su mercado de trabajo doméstico, busquen ahora talento mirando hacia el sur.

Latinoamérica tiene husos horarios razonablemente similares a los de los Estados Unidos, una cultura que no resulta extraña para cada vez más compañías estadounidenses, y costes laborales unitarios generalmente inferiores a los de su mercado . Esto está llevando a que un número creciente de compañías basadas en los Estados Unidos se dediquen cada vez más a buscar desarrolladores en la zona, en la que pueden ofrecer salarios sensiblemente inferiores a los que ofrecen por un puesto similar en su país, pero que aún así pueden resultar muy competitivos en los correspondientes mercados domésticos – y de hecho, están llegando a generar una inflación salarial en ese tipo de perfiles profesionales.

Este fenómeno, el nearshoring de determinados puestos de trabajo, está generando un problema importante para los ecosistemas emprendedores en estos países, con muchas compañías que ven cómo sus desarrolladores aceptan ofertas con mejores sueldos para trabajar en compañías estadounidenses mientras mantienen su residencia y, por tanto, sus costes, anclados en su país, al tiempo que capitalizan las ventas de cobrar en dólares en lugar de hacerlo en sus monedas locales. Una propuesta difícil de rechazar, y que está haciendo que el pool de talento disponible se redistribuya progresivamente de otra manera, y que cada vez resulte más difícil para la compañías de estos países acceder a desarrolladores.

En el otro lado de la demanda, nos encontramos con universidades que no producen suficientes perfiles como para abastecer este mercado, y que en muchos casos aun tienen importantes desfases en sus temarios con respecto a lo que la industria demanda. Pero para aquellos perfiles que sí cumplen los requisitos y tienen un cierto nivel de inglés, el empuje que la pandemia ha dado al trabajo distribuido se está convirtiendo en una importante fuente de oportunidades.

Related Articles

Algunas compañías locales han recurrido a incorporar en sus ofertas instrumentos hasta el momento poco habituales en la región como las stock options, pero aún así, tienen importantes dificultades a la hora de competir con el atractivo del incentivo inmediato que supone el dinero fresco. Para muchos desarrolladores, la promesa de tener un porcentaje del capital de una empresa incipiente que puede o no resultar exitosa no es suficiente si lo que está al otro lado de la balanza es un salario más alto y pagado en dólares. De hecho, en su búsqueda de talento, algunas compañías norteamericanas han empezado a ofrecer puestos a perfiles que no necesariamente dominan el inglés, o a personas más jóvenes que puedan ser formadas dentro de la compañía, lo que genera todavía más tensiones a la hora de abastecer los mercados domésticos correspondientes.

Sin duda, una evolución interesante: la evolución de la compañía distribuida se expande más allá de las fronteras y busca el talento allá donde esté disponible. Veremos las consecuencias.

Related Articles

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Back to top button