Sociedad

Las maldiciones egipcias: ¿qué pasó realmente en esos sucesos que te han hecho dudar de tu escepticismo?

Lo que, para nosotros, en pleno siglo XXI, son simples expresiones altisonantes, para un egipcio de hace más de 2.500 años era una posibilidad real de castigo. Son las maldiciones.

El temor a que un dios castigara con penas infinitas a una persona o a un pueblo era algo que generaba mucha preocupación, miedo absoluto. De allí a que las maldiciones se convirtieran en amenazas para evitar que una persona hiciera algo contra una disposición.

En el siglo XX surgió una de las maldiciones más famosas: la de Tutankamon. Pero ¿en qué consistió y por qué tomó tanta fama?

 

En la tumba de Tutankamon, la maldición de las maldiciones

Tutankamon fue un faraón que vivió entre 1.342 y 1.325 antes de Cristo. Fue reconocido por su generosidad con varios cultos en Egipto, reinstaurando la religión politeísta luego que su padre, Akenatón, implantara el monoteísmo.

Su fama en el siglo XX obedece al descubrimiento de su tumba, casi intacta, por parte del explorador inglés Howard Carter.

Para evitar los saqueos de las tumbas, los dueños mandaban a escribir maldiciones. Estas amenazas eran seguidas al pie de la letra en la antigüedad, pero luego se fue perdiendo el respeto.

¿Fue Howard Carter víctima de las maldiciones?

Se desconoce si la tumba de Tutankamon tenía realmente alguna advertencia. Pero si no la tenía, una escritora se encargaría de “hacerla”. Su nombre era Marie Corelli, y envió una carta al New York Times hablando sobre una presunta maldición.

“La muerte llegará volando sobre aquellos que profanen la tumba de un faraón”, fue la frase.

Sir Arthur Conan Doyle, uno de los grandes escritores del siglo, el creador de Sherlock Holmes, apoyó a Corelli. Él era muy amante del espiritismo, como su esposa, así que no dudaba sobre la amenaza.

 

Las muertes después de la apertura de la tumba… 

De pronto, comenzaron a fallecer personas que estuvieron relacionadas con el descubrimiento de la tumba de Tutankamon. El primero fue Lord Carnarvon, el impulsor de las exploraciones. Luego su hermano, Audrey Herbert. Posteriormente la secretaria de Howard Carter, suicidándose luego el padre de la mujer, debido a la noticia.

En total murieron ocho personas, pero debe matizarse: más de 50 estuvieron presentes en la apertura de la tumba. Y estas personas murieron en los doce años posteriores al hecho.

Tumba de Howard Carter

Incluso, la mayoría hubiese sobrevivido en la actualidad a las enfermedades que sufrieron, ya que en su momento no existían los antibióticos.

Carter falleció de causas naturales cuando tenía 64 años de edad. Habían pasado 17 años del hallazgo de la tumba de Tutankamon.

El resto lo hicieron el sensacionalismo y la credulidad de las personas. ¿Existen aún personas, en el siglo XXI, que crean en las maldiciones?

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